domingo, 20 de marzo de 2016

Sufrir por amor

Creo que ya he escrito antes algo parecido a esto: desde que tenía como 10 u once años, ya empezaba a fijarme en los niños. Y desde entonces, hasta ahora que ya poco me falta para llegar a los 30, he "sufrido por amor".
Con una u otra variante mis historias se repiten y ese patrón que se repite es el que me enamoro de alguien que no está enamorado de mi o que si lo llega a estar, al poco tiempo y de verdad que es muy poco tiempo, esa persona me deja, se aleja, ya no siente lo mismo por mí y yo... bueno pues yo me quedo en un mar de lágrimas durante mucho tiempo después de que la historia terminó. Y de verdad que mucho tiempo, años incluso.
Me llego a deprimir tanto que he llegado a tener ganas de suicidarme. Jamás he intentado nada, pero el dolor que se siente llega a ser tan insoportable, que uno llega a preferir estar muerto para no sentir ese algo que parece no irse de tu vida.
En todas esas ocasiones yo termino sintiéndome muy mal conmigo misma, disgustada por ser como soy, por no ser suficiente para que esa persona se quede a mi lado y de verdad me ame, sintiendo y creyendo que algo muy malo o feo debe de haber en mi que hace que esos hombres me rechacen.
En general ese ha sido el panorama.
Hace acaso unos minutos lloraba mucho, en parte porque ya se acerca el día de mi menstruación y eso me pone como que más sensible, pero tampoco puedo hacerme la que no ve, que si ese dolor esta surgiendo, es porque aún no lo he resuelto. Mientras lloraba y sentía eso tan feo que se siente en la garganta y en el pecho, que no sé cómo describirlo, pero seguramente cualquiera de ustedes lo ha sentido, me preguntaba por qué yo, tenía que estar sintiendo esto, por qué estaba "sufriendo por amor". "Yo no me merezco esto", me decía a mi misma.
Y en efecto, yo creo que yo no me merezco sufrir por amor. Yo creo que en ninguna de todas esas ocasiones, desde que tenía 10 años, merecía haber sufrido por amor.
No estoy culpando a ninguno de todos esos hombres por mi sufrimiento por amor, más bien fue mi falta de visión, de darme cuenta. Sí, de darme cuenta, desde lo más profundo de mi ser, que yo soy una persona valiosa, inmensamente bella en todos los sentidos, que sí, también tengo mi parte oscura, mis demonios y miedos internos, pero que yo no merezco sufrir porque un alguien me rechace.
Y que todos esos hombres, bien podrán hacer y haber hecho y tomado las decisiones que quiera, incluida la de no estar a mi lado como pareja, pero aún con esa decisión, yo no merezco sufrirla, yo no merezco sufrir por amor a causa de sus decisiones, porque yo soy una persona valiosa y me amo y desde hoy rechazo el más mínimo sufrimiento por amor. No puedo seguir haciéndome eso a mi misma.

Si yo soy tan valiosa como creo que soy, entonces yo no merezco volver a sufrir por amor, por el rechazo de mi persona, ni hoy, ni en un futuro.


jueves, 25 de febrero de 2016

Hoy por la tarde cuando venía del ejercicio, tuve uno de esos momentos en que uno por fin se enfrenta a sus verdades, en lugar de estarse diciendo cosas para evadirlas porque temes sufrir.
Desde que él y yo terminamos, he tenido más miedo que nada al futuro, aún cuando ya llevo casi tres años de ese temido futuro.
Y el por qué de mi miedo se debe a que yo tenía mucho miedo precisamente de este futuro, no quería que sucediera e intenté hacer malabares para evitarlo. Sin embargo pasó justo lo que no quería, porque mi realidad no es lo que yo hubiera decidido, sino algo distinto, de otra manea a estas alturas yo seguramente ya estaría planeando mi boda con él y pensando si el blanco se vería bien en la sala de nuestro futuro hogar.
Por eso es que me da miedo el futuro: porque no quisiera terminar viviendo una realidad que no decidí, como mi realidad actual. Porque me traiga una vida que yo no decidí vivir y que simplemente termine viviendo algo que yo no decidí, que vino a mí y ya, sin que yo realmente lo deseara.
Por eso me he sentido tan frustrada, tan perdida, tan llena de miedo y tan sin saber qué puedo hacer o si realmete puedo hacer algo.
Creo que paso mis días tratando de evitar que no suceda todo lo que no quiero que suceda, en lugar de propiciar que pase lo que anhelo que pase.
Con esto que me pasó hoy también me pude dar cuenta que no me hace sentir bien que me quieran imponer algo, llámese un historia de amor con alguien y creo que eso mismo es lo que quieren otras personas, que no les impongan su voluntad.


martes, 9 de febrero de 2016

Mejor que un TE AMO

Creo que lo más bonito que le puedes decir a la persona que amas, no es precisamente un te amo. Lo más bonito es decirle "HAZ LO QUE QUIERAS", porque eso implica que lo amas sin importar lo que decida, que no intentarás cambiarlo, que lo aceptas tal y como es y sobretodo, que es libre para ser como quiera ser. 
Y aun mejor que decírselo, es llevarlo a los hechos, quizás no le dices esa bonita frase, pero lo sientes en tu corazón y tus acciones son basadas en ello, porque sabes que esa libertad de tu parte, hace que la persona se sienta libre y eso conlleva a la felicidad, van de la mano y cuando amas, quieres verlo feliz.
Entonces sientes todo eso dentro de ti y la persona puede o no estar presente en tu vida o estarlo pero no como tu pareja, pero aun así, le dices desde tu corazón un haz lo que quieras, te dejo libre. Y no porque esa persona requiera de tu permiso, sino porque te das cuenta, que entonces tú, has aprendido a amar, más allá de las circunstancias.

domingo, 7 de febrero de 2016

Hoy por la mañana veía en facebook una foto de una maquillista a la que sigo. Su foto era de una novia que estaba maquillando, hoy domingo por la mañana. Ella se veía tan bien en una bata como de seda blanca, alistándose para ese gran día. Después vi otra foto de una compañera de la carrera, ella esta embarazada y en la foto tenía su panza descubierta y le habían dibujado un ángel con el nombre que le pondrán a su hijo, junto a esa foto había otra en la que celebrara 9 años de relación con su ahora esposo.
Y yo me quedé pensando, cuándo, yo, N, tendría ese domingo en que se despertaría para alistarse para el gran día o tendría la bendición de llevar una vida dentro de mí. Porque parece que para algunas personas, esas cosas parecen ser tan sencillas de ocurrir, algo natural y yo, en mi caso lo he tenido tan complicado.
Creo en otra ocasión ya haber escrito algo similar a lo que estoy por escribir. Es que llega un momento en que uno mira para atrás y uno ya se siente cansado.
Yo estoy enfadada ya, cansada de luchar y a mis casi treinta años, darme cuenta que nada de lo que he soñado, ha permanecido, ni siquiera el tiempo suficiente para sentir que lo tuve, al menos por un buen y largo tiempo.
Ni mi familia unida, ni la mejor carrera que me brindara unn futuro brillante, ni el trabajo estable y bien remunerado, ni el hombre del que estoy enamorada, ni la familia hermosa que pasea los fines de semana, Eso era lo único que quería para mi vida y eso es precisamente por lo que he luchado durante tanto años, lo que me movía a poner un pie fuera de la cama todas las mañanas y eso precisamente, es todo lo que no he conseguido. Solo veo pasar como otros lo logran y yo no.
Y ya me cansé. Siento como si estuviera en una lucha constante contra la vida que ocurre fuera de mi, contra todas esas cirscunstancias, contra puertas que se me cierran cuando yo quisiera que estuvierean abiertas, siempre con tanto esfuerzo, con tan lucha, con tanto desgaste emocional interno, para que al final todo quede en nada. Todo el tiempo sintiendo que tengo que demostrarle a la vida que me lo merezco, que de verdad me he esforzado, que soy buena, que lo haré bien, que ahora sí superé mis traumas y algunos de mis miedos, que ya por favor, ya me lo merezco, que ya ha pasado mucho tiempo. Pero no, la respuesta no es a mi favor, el veredicto del jurado no es el que esperaba.
Así que hoy, por medio de este escrito, quiero decirle a esa vida que está afuera de mi, a esas circunstancias entre las que vivo, a esa especie de medio ambiente en el que estoy, quiero decirle que, de corazón, me rindo. Me rindo pero no me siento derrotada, simplemente ya no quiero luchar contra la vida, ya no tengo energía para ello. Puede quedarsse con todo eso que yo quiero vivir, ya no importa, mientras tenga ya por fin un poco de paz en mi corazón. Es cansado después de tantos años, seguir viviendo en la incertidumbre de si llegará por fin el día que tanto anhelo, ese en el que todo cambié y entonces sí, la vida por fin me diga que sí. Y ahora aunque sé que la incertidumbre siempre nos acompaña, ya no me interesa mucho si la vida me da algo o no, al final las situaciones son como a la vida bien le da su gana, y luego te quita todo, así que, qué más da.
Esto también es para mí una lección de humildad, no es fácil decirle a la vida de afuera, está bien tú ganas, quédate con todo eso. Se necesita humildad para aceptar el triunfo del otro, pero hoy por hoy no me importa, si puedo con eso, llegar a tener un poco de tranquilidad en mi interior, al fin que no puedo cambiar lo que sucede en mi exterior.

viernes, 5 de febrero de 2016

He buscado por tantos lugares y manera, buscando eso, que no sé cómo llamerle, pero que hará que mi vida sea completamente diferente, la magia que cambiará mi vida y entonces ya no habrá más problemas y todo estará bien por fin. Pero me canso de buscar, no sé donde reencontrarme con eso que siento que me hace falta, que no me deja vivir plena y feliz, como si siempre faltara una pieza para que todo encaje. Y ahora sieno que entre más busco, más perdida me siento.
Quisiera ya no desear nada de lo que deseo para no sufrir, pero no puedo evitarlo.

sábado, 2 de enero de 2016

Ahhh estoy bien pinche molesta. Pinche visita enfadosa.

Hoy leí que se ha comprobado que la escritura es terapéutica y como hace tiempo que no escribo, me dieron de hacerlo.
Estoy bien pinche harta de que haya tanta gente en mi casa. No sabría decir muy bien por qué, pero ya me tienen harta, enfadada, no me siento libre.
Un primo se puso enfermo y lo hospitalizaron, como mi casa queda cerca del hospital donde está sus papás vienen aquí a todas horas a comer, a bañarse y a laver ropa. Entiendo la situación, de que él esté enfermo y todo eso y que nosotros como familia pues tenemos que cooperar, pero como dicen el muerto y el arrimado a los tres días apestan y aquí ya me huele muy mal. Lo que  me causa mucho coraje entre otras cosas es que vienen aquí mis dos tíos y desayunan, comen y cenan y no son buenos para darle un centavo a mi mamá y el maleducado de mi tío nomás llega y dice, fulanita, sirveme de comer y el cabrón ni te dice por favor ni gracias y tampoco es bueno para recoger de la mesa el plato donde comió, eso me encabrona. Y lo peor es que no puedo decir nada porque mi mamá luego se molesta y yo parezco la bruja de la historia, aunque la verdad no me importa. Y la verdad a mi me cae gordo tener que andar aparentando lo que no siento o andar fingiéndoles una sonrisa, pero pues uno "tiene que ser educado", así que me trago toda mi molestia, enfado y frustración. Y para acabarla de chingar, a mi tía se le ocurrió que ahora se trajeran a sus otros dos hijos del pueblo y se van a quedar también en mi casa, qué no la chingue!! De verdad que qué pinche conchuda, luego no la malicia o qué, como si no fuera suficiente, ahora hasta se trae a los hijos, como si vinieran de vacaciones.
Uno de ellos tiene ocho años, a mi me estresa que esté aquí, que quiera andar agarrando todo, jugando con una pelota, haciendo ruido y moviéndose por todos partes.
Además me da mucho asco tener que estar yendo al baño y que estén todos puercos y todo mundo poniendo ahí sus nalgotas u orinando la taza!!
Estoy harta de esto y todavía les quedan mínimo tres días más!! Y mi tía la conchuda, diciendo que se van a quedar sus hijos hasta que ellos se vayan, qué no mame!!
Estos eran mis únicos días de descanso, ya ni vacaciones pude tener y pasarlos así, es frustrante.
Ya me hartaron. Quiero que ya se vayan!!!

martes, 17 de noviembre de 2015

Bienvenido seas a mi vida. SÍ, a ti te hablo, al RECHAZO.

Hace tiempo que no vengo por acá.

Dicen que cuando una lección no la hemos aprendido por completo, tendemos a repetirla hasta que nos haya enseñado eso que necesitábamos. Creo que en mi caso una de las lecciones que más se repiten es la del rechazo.

Debo decir que de una u otra manera he sentido rechazo toda mi vida y en distintas intensidades. Quizá de las que más me causan dolor es cuando me enamoro de alguien y no soy correspondida. Esa sensación la he experimentado muchas veces, diría que todo el tiempo, desde que comencé a fijarme en los chicos cuando tenía apenas diez años y hasta la fecha, dieciocho años después. No es que nunca le haya gustado a nadie, sino que aún cuando le llego a gustar a alguien, al final termino sintiendo su rechazo. Un tiempo, creía que era porque estaba gordita o porque no era tan bonita como mis amigas, luego me dí cuenta que si soy linda, en verdad soy bonita, físicamente. Como lo de la belleza física quedó resuelto entonces, después me decía que algo malo debía haber en mi interior, que era alguien aburrida. Luego, esa teoría pasó de lado. Ahora lo que hay en parte, es siempre el miedo constante a que prefieran a alguien más que no sea yo, a sentirme que no soy suficiente. Y esta sensación y estos pensamientos, duelen mucho.

También ahora lo que estoy descubriendo es que las personas son tan solo un reflejo de lo que llevabamos dentro, así que si alguien me rechaza, es para traerme la lección de rechazo, porque hay cosas de mí, que yo rechazo y la otra persona es tan sólo mi reflejo. Me he dado cuenta que me rechazo a mi por lo siguiente:

Rechazo la idea de que tengos miedos.Siendo uno de mis miedos más grandes, el sentir rechazo de las personas.
Rechazo el que sea una persona emocionalmente dependiente y no me pueda deshacer de ello.
Rechazo que sea una persona con deseos (me siento mal conmigo misma por desear cosas y situaciones para mi vida, es como si me dijera que no debería desear todo eso que deseo, porque me va a causar dolor no tenerlo y luego no se qué hacer conmigo cuando estoy deprimida).
Me rechazo por ser una persona negativa y no poder cambiar de mentalidad.
Me rechazo por estar enamorada o porque me guste esa persona.
Me rechazo por no poder cambiar y ser alguien positiva, alegre y que siempre disfruta la vida y ve todo bonito.
Me rechazo por querer sentir amor en mi vida.
Rechazo no saber amarme y darme lo que necesito. 


Todas estas frases que menciono, cuando estoy en uno de esos estados, por ejemplo deseando algo, me niego a mi misma y me digo que así no debería ser, que debería ser otro tipo de persona, sin nada de esto que menciono. Creo que son las partes que menos me gustan de mí. Es así que no me acepto por completo, que todo el tiempo intento ser otra persona, ser mejor, ponerme una máscara o lo que sea, con tal de no sentir ese rechazo hacia mí misma, no quiero tener que rechazarme, porque sé que eso duele y busco en los demás aceptación, valoración y amor. Pero luego, cuando me rechazan, me siento poco valorada, luego viene menos aceptación hacia lo que soy (seguro no soy suficiente, por eso me rechazan) y pues del amor, ya no hablamos, porque no puedo llegar a amarme con todo esto. Salir del círculo no está siendo nada fácil, me cuesta mucho de verdad creérmela que soy una persona valiosa, que soy suficiente, y que puedo amarme, dar amor y recibirlo.

Ahora lo que quiero hacer, y será poco a poco, tan seguido como me de cuenta de ello, es enfrentar todo eso: si me siento mal, darle la bienvenida a ese malestar a ver qué me dice, si tengo miedo del rechazo, bienvenido sea.