Hoy leí que se ha comprobado que la escritura es terapéutica y como hace tiempo que no escribo, me dieron de hacerlo.
Estoy bien pinche harta de que haya tanta gente en mi casa. No sabría decir muy bien por qué, pero ya me tienen harta, enfadada, no me siento libre.
Un primo se puso enfermo y lo hospitalizaron, como mi casa queda cerca del hospital donde está sus papás vienen aquí a todas horas a comer, a bañarse y a laver ropa. Entiendo la situación, de que él esté enfermo y todo eso y que nosotros como familia pues tenemos que cooperar, pero como dicen el muerto y el arrimado a los tres días apestan y aquí ya me huele muy mal. Lo que me causa mucho coraje entre otras cosas es que vienen aquí mis dos tíos y desayunan, comen y cenan y no son buenos para darle un centavo a mi mamá y el maleducado de mi tío nomás llega y dice, fulanita, sirveme de comer y el cabrón ni te dice por favor ni gracias y tampoco es bueno para recoger de la mesa el plato donde comió, eso me encabrona. Y lo peor es que no puedo decir nada porque mi mamá luego se molesta y yo parezco la bruja de la historia, aunque la verdad no me importa. Y la verdad a mi me cae gordo tener que andar aparentando lo que no siento o andar fingiéndoles una sonrisa, pero pues uno "tiene que ser educado", así que me trago toda mi molestia, enfado y frustración. Y para acabarla de chingar, a mi tía se le ocurrió que ahora se trajeran a sus otros dos hijos del pueblo y se van a quedar también en mi casa, qué no la chingue!! De verdad que qué pinche conchuda, luego no la malicia o qué, como si no fuera suficiente, ahora hasta se trae a los hijos, como si vinieran de vacaciones.
Uno de ellos tiene ocho años, a mi me estresa que esté aquí, que quiera andar agarrando todo, jugando con una pelota, haciendo ruido y moviéndose por todos partes.
Además me da mucho asco tener que estar yendo al baño y que estén todos puercos y todo mundo poniendo ahí sus nalgotas u orinando la taza!!
Estoy harta de esto y todavía les quedan mínimo tres días más!! Y mi tía la conchuda, diciendo que se van a quedar sus hijos hasta que ellos se vayan, qué no mame!!
Estos eran mis únicos días de descanso, ya ni vacaciones pude tener y pasarlos así, es frustrante.
Ya me hartaron. Quiero que ya se vayan!!!
Un espacio creado para que mi corazón se exprese. Aquí les comparto lo que a veces en el "mundo real" uno no tiene la oportunidad de darlo a conocer.
sábado, 2 de enero de 2016
martes, 17 de noviembre de 2015
Bienvenido seas a mi vida. SÍ, a ti te hablo, al RECHAZO.
Hace tiempo que no vengo por acá.
Dicen que cuando una lección no la hemos aprendido por completo, tendemos a repetirla hasta que nos haya enseñado eso que necesitábamos. Creo que en mi caso una de las lecciones que más se repiten es la del rechazo.
Debo decir que de una u otra manera he sentido rechazo toda mi vida y en distintas intensidades. Quizá de las que más me causan dolor es cuando me enamoro de alguien y no soy correspondida. Esa sensación la he experimentado muchas veces, diría que todo el tiempo, desde que comencé a fijarme en los chicos cuando tenía apenas diez años y hasta la fecha, dieciocho años después. No es que nunca le haya gustado a nadie, sino que aún cuando le llego a gustar a alguien, al final termino sintiendo su rechazo. Un tiempo, creía que era porque estaba gordita o porque no era tan bonita como mis amigas, luego me dí cuenta que si soy linda, en verdad soy bonita, físicamente. Como lo de la belleza física quedó resuelto entonces, después me decía que algo malo debía haber en mi interior, que era alguien aburrida. Luego, esa teoría pasó de lado. Ahora lo que hay en parte, es siempre el miedo constante a que prefieran a alguien más que no sea yo, a sentirme que no soy suficiente. Y esta sensación y estos pensamientos, duelen mucho.
También ahora lo que estoy descubriendo es que las personas son tan solo un reflejo de lo que llevabamos dentro, así que si alguien me rechaza, es para traerme la lección de rechazo, porque hay cosas de mí, que yo rechazo y la otra persona es tan sólo mi reflejo. Me he dado cuenta que me rechazo a mi por lo siguiente:
Dicen que cuando una lección no la hemos aprendido por completo, tendemos a repetirla hasta que nos haya enseñado eso que necesitábamos. Creo que en mi caso una de las lecciones que más se repiten es la del rechazo.
Debo decir que de una u otra manera he sentido rechazo toda mi vida y en distintas intensidades. Quizá de las que más me causan dolor es cuando me enamoro de alguien y no soy correspondida. Esa sensación la he experimentado muchas veces, diría que todo el tiempo, desde que comencé a fijarme en los chicos cuando tenía apenas diez años y hasta la fecha, dieciocho años después. No es que nunca le haya gustado a nadie, sino que aún cuando le llego a gustar a alguien, al final termino sintiendo su rechazo. Un tiempo, creía que era porque estaba gordita o porque no era tan bonita como mis amigas, luego me dí cuenta que si soy linda, en verdad soy bonita, físicamente. Como lo de la belleza física quedó resuelto entonces, después me decía que algo malo debía haber en mi interior, que era alguien aburrida. Luego, esa teoría pasó de lado. Ahora lo que hay en parte, es siempre el miedo constante a que prefieran a alguien más que no sea yo, a sentirme que no soy suficiente. Y esta sensación y estos pensamientos, duelen mucho.
También ahora lo que estoy descubriendo es que las personas son tan solo un reflejo de lo que llevabamos dentro, así que si alguien me rechaza, es para traerme la lección de rechazo, porque hay cosas de mí, que yo rechazo y la otra persona es tan sólo mi reflejo. Me he dado cuenta que me rechazo a mi por lo siguiente:
Rechazo la idea de que tengos miedos.Siendo uno de mis miedos más grandes, el sentir rechazo de las personas.
Rechazo el que sea una persona emocionalmente dependiente y no me pueda deshacer de ello.
Rechazo que sea una persona con deseos (me siento mal conmigo misma por desear cosas y situaciones para mi vida, es como si me dijera que no debería desear todo eso que deseo, porque me va a causar dolor no tenerlo y luego no se qué hacer conmigo cuando estoy deprimida).
Me rechazo por ser una persona negativa y no poder cambiar de mentalidad.
Me rechazo por estar enamorada o porque me guste esa persona.
Me rechazo por no poder cambiar y ser alguien positiva, alegre y que siempre disfruta la vida y ve todo bonito.
Me rechazo por querer sentir amor en mi vida.
Rechazo no saber amarme y darme lo que necesito.
Todas estas frases que menciono, cuando estoy en uno de esos estados, por
ejemplo deseando algo, me niego a mi misma y me digo que así no debería ser,
que debería ser otro tipo de persona, sin nada de esto que menciono. Creo que
son las partes que menos me gustan de mí. Es así que no me acepto por completo,
que todo el tiempo intento ser otra persona, ser mejor, ponerme una máscara o
lo que sea, con tal de no sentir ese rechazo hacia mí misma, no quiero tener
que rechazarme, porque sé que eso duele y busco en los demás aceptación,
valoración y amor. Pero luego, cuando me rechazan, me siento poco valorada,
luego viene menos aceptación hacia lo que soy (seguro no soy suficiente, por
eso me rechazan) y pues del amor, ya no hablamos, porque no puedo llegar a
amarme con todo esto. Salir del círculo no está siendo nada fácil, me cuesta
mucho de verdad creérmela que soy una persona valiosa, que soy suficiente, y
que puedo amarme, dar amor y recibirlo.
Ahora lo que quiero hacer, y será poco a poco, tan seguido como me de cuenta de ello, es enfrentar todo eso: si me siento mal, darle la bienvenida a ese malestar a ver qué me dice, si tengo miedo del rechazo, bienvenido sea.
lunes, 5 de octubre de 2015
De viaje por aquí
Me siento como si estuviera de viaje. Como si hubiera llegado un día a este planeta de visita y como cualquier otro viaje que uno emprende cuando está de vacaciones, se llegará el día en que deba regresar. Y en el intermedio he experimentado muchas, pero muchas cosas. Unas me han gustado, otras no, pero aún así no deja esto de ser una aventura y un misterio.
Día 1 de agradecimiento
Otra vez quiero hacer algo parecido a lo que ya había hecho hace algunos meses. Escribiré los momentos, situaciones, cosas y/o personas por los que me sienta agradecida durante algunos días o hasta que me den ganas.
El día de hoy tenía muchas ganas de recibir un fuerte abrazo. No tuve un abrazo como tal, pero me siento agradecida porque cuando fui a correr a la pista un señor que estaba haciendo calentamiento me dijo: ánimo, ánimo, corre para dejar a un lado los problemas. Cada que daba una vuelta, de una manera u otra, me compartía su energía y eso se sintió como un abrazo. Y entonces pensé que hay gente que ya está brillando y te comparte su propia luz y hay otras que aún no tienen esa luz y la reciben.
Y luego me tocó ver un atardecer, tan pero tan bello que no tengo palabras para describirlo. Estaba sentada justo en frente del sol e iba viendo cómo se iba ocultando entre los cerros y los árboles y luego empezó a hacer mucho viento. Yo me sentía algo cansada y estar así y recibir ese viento tan fresco y agradable fue como otro abrazo para mi cuerpo.
Esos fueron los momentos por los que me sentí agradecida el día de hoy.
domingo, 4 de octubre de 2015
Todos hemos sentido miedo
He snetido miedo últimamente. Miedo al futuro. Ya ni me sorprende. Como es lo común con el miedo, busco algo que lo alejé de mí. Algo que lo supla. Esta vez no quiero hacer eso. Quiero abrazar mi miedo, con tu mi corazón. Dejarlo estar y que me enseñe lo que me tenga que enseñar. Quiero dejar el espacio para que esté. Y saber que no pasa, más que lo que tenga que pasar. Uno siempre huye de lo que no le gusta. Ahora creo que es mejor afrontarlo. Con el miedo es lo mismo. Al menos ahorita me ha enseñado que está bien que yo tenga miedo. Eso me ha ayudado a comprender a los demás seres humanos. Todos experimentamos miedo. Ahora puedo saber lo que les pasa a los demás. Lo que te pasa a ti, le pasa a todo el mundo, en algún momento de sus vidas. Eso me ayuda a ser más comprensiva y tolerante con los seres humanos. Todos estamos hechos de lo mismo.
Les comparto unas frases muy bonitas que me acabo de encontar en facebook:
Un día, los hombres del pueblo decidieron rezar para pedir que lloviera. El día del rezo, toda la gente se reunió, pero sólo un niño llegó con sombrilla. Eso es FE.
Cuando avientas a un bebé en el aire y se ríe, es porque sabe que lo atraparás de nuevo. Eso es CONFIANZA.
Que tengan un agradable día!!!
jueves, 1 de octubre de 2015
Lo que aprendí al ir a correr el día de hoy
Estoy yendo a correr a una pista olímpica y me he sentido genial. Hoy decidí comenzar a correr pero del lado contrario al que todas las personas lo hacían. La vista de la pista es muy bonita en la mayor parte del circuito y quise correr para el otro lado para ver si la vista era igual o mejor. Lo cierto es que no disfruté casi nada la vista porque todo el tiempo me sentía observada y juzgada por andar corriendo del lado contrario de toda la gente y por andar cuidando que no fuera chocar con alguien.
Ya casi para terminar cuando me disponía a dar la última vuelta, un señor se acerca a mí y me dice que no tengo que ir por ese lado, que no hay un letrero que lo indique pero que no está bien y mucho menos trayendo audífonos.
El señor fue muy respetuoso en la forma en que me dijo las cosas y sé que tiene toda la razón, pero yo me sentí mal conmigo misma porque me hubieran llamado la atención, me dio vergüenza que lo hiciera, que la demás gente viera que me estaban llamando la atención y me criticaran, además de que no me gusta sentirme observada.
Me dio tanta pena que preferí salirme, bien estiladita como dice mi mamá y ya no terminé de dar mi última vuelta.
Mientras iba de camino a tomar el camión de regreso, iba pensando en eso, me sentí como una niña chiquita a la que regañan y como si no fuera lo suficientemente inteligente para no haber sabido que no tenía que haber hecho eso.
Luego me iba preguntando a mí misma si eso que había hecho era tan grave como para estarme sintiendo tan culpable y avergonzada. Me dí cuenta que me estaba reprochando a mí por esa acción, tuve ganas de llorar, pero sobre todo, me dí cuenta de que en ese momento no podía amarme ni aceptarme por haber hecho algo incorrecto. De verdad quería hacerlo, pero no pude.
Y entonces lo que más aprendí es que yo, no me sé amar cuando me equivoco, cuando hago algo que no me gusta, cuando alguien me dice algo negativo sobre mi conducta o mi persona. Y me dio tristeza darme cuenta que eso mismo que hago para conmigo, también se lo hago a los demás. A esta persona, por ejemplo, cuando no hace lo que me gusta, es como si lo rechazara, como si no pudiera percibirlo de una manera amorosa bajo ciertas circunstancias. Lo mismo hago casi a cada momento con mi mamá y quizá un poco con mi hermano.
Esto que me pasó en la cancha, me hizo sentir mal, digamos que hubo dolor dentro de mí y creo que lo mismo puedo hacer sentir yo a las personas que amo, cuando no las trato con amor y compasión cuando ellas se equivocan o no son o hacen lo que a mi me gustaría.
Me siento agradecida con esta experiencia, pues me ayudó a hacerme consciente de todo esto que ya mencioné aquí, también agradezco a mis lágrimas, pues mi cuerpo me dice cuando algo me incomoda y así puedo cambiar, para amarme más y ser amorosa con los demás.
Así que ahora me digo, que no sea tan dura conmigo, de verdad que siento que estoy haciendo lo mejor que puedo y creo que cuando haces lo mejor que puedes, obtienes lo mejor posible.
Buenas noches a todo el que pase por aquí y se tome el tiempo de leerme =)
His happiness
Soy tan egoísta que durante mucho tiempo he creído que soy parte de la respuesta a la felicidad de él.
Sin embargo, esa es sólo mi creencias, pues solamente él sabe muy bien qué le hace feliz y no necesariamente tiene que corresponderse con lo que yo creo.
Así que aunque mis intenciones sean buenas, si a él estar conmigo no le hace feliz, porqué habría yo de estar creyendo que sí.
Cada quien sabe, decide y actúa en consecuencia. Así que quiero dejar de intervenir.
=)
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